La infancia ha cambiado

La-infancia-ha-cambiado

El tiempo pasa más que rápido, sin apenas darnos cuenta, pasando de jugar en la calle con un balón junto a nuestros amigos a estar trabajando o estudiando sin tener apenas tiempo de verles, y en caso de tenerlo un café rápido y ya está.

Nuestra vida cambia drásticamente, sin notar el periodo de transición, y es que hace nada todavía jugábamos con muñecos y no teníamos ninguna responsabilidad, y ahora todo es diferente, teniendo mil y una preocupación diaria que nos lleva a añorar aquellos años en los que nuestra mayor preocupación era perder jugando al “pilla pilla”.

Todo era mucho más sencillo, y en muchas ocasiones nos volvería gustar a esa época, a hacer las cosas que hacíamos sin consecuencias negativas. ¿Y a quién no? Claro que muchas veces nos gusta sacar nuestro lado más infantil, y no hay nada malo en ello, más bien todo lo contrario, pues recordar y rememorar tiempos felices te aporta una mayor positividad.

Pero, ¿qué ha sido de esa infancia que nosotros recordamos? La infancia que vivimos era bien diferentes a la que hoy en día experimentan los más pequeños, aquellos que únicamente se entretienen con tecnología o las últimas innovaciones.

Parece ser que la infancia ya no es lo que era, que ha perdido la magia que ésta englobaba, y por tanto los niños no son tan felices como solían ser. Hagamos un pequeño repaso sobre aquellas cosas que solíamos hacer y lo mucho que han cambiado. Seguro que tú también has pensando alguna vez en ellas.

5 RAZONES POR LAS QUE LA INFANCIA YA NO ES LO QUE ERA

1.JUGAR CON LOS AMIGOS

Antes no había nada como quedar con los amigos para jugar. El día en que podías verles se convertía en el mejor de tu vida, y os pasabais el día entero jugando sin parar, riéndoos a cada momento, discutiendo por tonterías que duraban cinco minutos, acabando totalmente rendido pero satisfecho por completo de no haber parado de jugar ni un minuto.

Aún así, los gustos y preferencias de los niños han variado considerablemente, pues hoy en día prefieren encerrarse en casa y jugar a videojuegos individuales que socializarse con otros niños, lo que claramente afecta a su desarrollo y acaba trayendo horribles consecuencias y problemas de sociabilidad. Aún así, los más sociables optan por el modo “multijugador” (nótese mi ironía).

2.JUGAR EN FAMILIA

Yo recuerdo jugar con mis padres, hermanos, abuelos, etc.., y pasar muy buenos ratos todos juntos, esos ratos que hoy en día seguimos recordando y de los que nos seguimos riendo. No había nada como echar un karaoke, una partida al monopoly, o al party, y daba igual perder o ganar, lo importante solo era reírse. Hoy en día ¿qué momento comparten con la familia?

Únicamente el rato de ver la tele, en el que pasan a estar “hipnotizados”, completamente “atontados”. En un instante desconectan del mundo real y parecen perder cualquier sentido. Puedes hablarles, pero no se enteran de absolutamente nada. Sinceramente da pena verles tan sumamente “abducidos” por la “caja tonta“, sin intención alguna de comunicarse con los demás miembros de la familia. Por culpa de esta tontería se pierde mucho trato con la familia, trato que posiblemente quieras recuperar con posterioridad y tal vez ya sea demasiado tarde.

3.HABLAR CON QUIENES TE RODEAN

Antes únicamente podías comunicarte de una forma, hablando, ya fuese cara a cara o por teléfono, pero al fin y al cabo era hablar. Hoy en día todo es más cómodo gracias a whatsapp. ¿Para que salir de mi habitación para preguntarle a mi madre que hay de comer si puedo enviarle un whatsapp?

¿Para que quedar con mis amigos si puedo quedarme cómodo en el sofá hablando con ellos? ¡Eso no es hablar! Sí, el whatsapp trae muchísimas ventajas, pero a la vez nos lleva a la “involución”. Que no hay nada como mirar a la cara a alguien y mantener una conversación, y es una pena no valorarlo cuando puedes hacerlo.

4.REGALOS PRÁCTICOS

Antes, los regalos solían ser sencillos, pero todos ellos útiles. Algunos te ayudaban a desarrollar tu creatividad, otros tu intelecto, y otros te hacían pasar un gran rato con los tuyos. Hoy en día los niños no buscan eso, sino las últimas novedades, a poder ser tecnológicas. Un móvil, un videojuego, una tablet, un ordenador, etc…

Este es el tipo de regalo que hoy en día quiere un niño, un regalo que únicamente vaya a utilizar él, renunciando por completo a conocer la generosidad y asumiendo una clara falta en el desarrollo comunicativo y social.

¿De verdad creéis que estos son buenos regalos para un niño? Antes con dos palos te construías una cabaña junto a la de tu amigo, y te inventabas juegos realmente creativos que nadie te había enseñado. Simplemente utilizabas y ejercitabas tu imaginación. Por tanto, ¿esta futura generación carecerá por completo de ella? Sería una auténtica pena, una generación “subdesarrollada”.

5.UNA HISTORIA ANTES DE DORMIR

A muchos nos encantaba escuchar a nuestros padres contándonos una historia antes de dormir. Nos relajaba de tal manera que antes de acabar estábamos completamente “fritos”. No había mejor somnífero que aquel, además de que dormías mejor que cualquier otro día. Era algo realmente mágico, y quienes lo hemos vivido lo guardamos como un gran recuerdo sin dudarlo.

Aún así, actualmente los niños prefieren irse a dormir con los auriculares y la música puesta. Sí, es relajante, y eso lo hago yo a mis veintitantos, pero a esa edad deberían aprovechar esos pequeños placeres que luego ya no tendrán la oportunidad de tener. Para todo hay una edad, y uno de los mayores errores que cometemos es querer crecer antes de tener que hacerlo. Siempre hay tiempo para ser mayor, sin embargo nunca volverás a ser un niño.

Estos son solo cinco ejemplos de los muchos que encontraríamos a la hora de comparar la niñez de hace unos años con la de hoy en día, lo que bajo nuestro punto de vista es una auténtica pena, pues la infancia ha perdido toda su esencia, y la sociedad tecnológica se ha introducido demasiado en la vida de las personas, y a los más pequeños les afecta en mayor medida.

¡Que no hay nada mejor que ser niño! Y ésta es una etapa de lo más corta que solo se vive una vez, una etapa que te marcará de por vida y te formará como persona, de ahí a su importancia. Tú ya la has vivido y la has aprovechado como has querido o te han permitido.

Ahora permite que los niños disfruten de ella como realmente deben: jugando, gritando, cantando, peleando, manchándose, cayéndose y por supuesto levantándose. Dejemos que los niños sean lo que realmente son, y por supuesto, saca de vez en cuando a aquel que algún día fuiste y se encuentra en tu interior, pero nunca se ha ido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *